Es muy descarado que seas una acordeonista TAN desconocida.

París, 1836. Esta ciudad y este año fueron clave para que el acordeón se extendiese como la espuma por toda Europa. Te invito a un viaje en el tiempo para que descubras por qué.

LumaSuite blog- Louise Reisner the first star of the accordion.

El ambiente en París en 1836

Desde que el absolutismo perdió credibilidad, París era una fiesta de revoluciones. Más o menos tocaba una cada 10 años. La más cercana a esta fecha fue la de 1830, una revuelta de las clases medias y populares contra el rey Carlos X. Solucionaron el problema coronando a Luis Felipe I. Eugène Delacroix representó la revuelta en el cuadro ‘La libertad guiando al pueblo’, que seguro que te suena cuando te digo que sale una señora con el torso desnudo ondeando una bandera francesa. Si no, míralo aquí.

El pueblo parisino estaba muy esperanzado y apodaron a Luis “el rey de los franceses”. Su gobierno facilitó que la burguesía se convirtiese en clase dominante, comenzó la industrialización a todo trapo y nació la clase obrera. Lo que no sabía Luis era que iba a ser el ultimísimo rey de Francia. Otra Revolución 18 años más tarde lo apartaría definitivamente del trono.

Aparte de luchas, también había glamour. Después de 30 años de construcción se inauguró por fin en 1986 el famoso Arco de Triunfo de París. Napoleón Bonaparte se había empeñado mucho en construilo, porque prometió textualmente a sus solados a la vuelta de la batalla de Austerlitz «Volveréis a casa bajo arcos triunfales».

Puedes visitar este arco (dentro hay un museo) en la Plaza Charles de Gaulle, aunque Napoleón quería haberlo levantado en la plaza de la Bastilla (que era lo lógico, por ahí entraban sus soldados a París). Eso hubiese sido impensable de haber triunfado un proyecto pensado para esa plaza 50 años antes: un elefante de más de 50 metros expulsando un chorro de agua por su trompa.

La patente del acordeón y la carrera por mejorarlo

7 años antes, en la también glamurosa Viena Cyrill Demian patentó su ‘accordion’. Lo llamó así porque tenía 5 teclas, y cada una hacía sonar un acorde. A partir de este momento, el acordeón se hizo popular en los salones de la pequeña burguesía europea.

Francia fue de los primeros países en tomárselo en serio (ya has visto antes que los bugueses tenían cada vez más poder). Te resumo lo que sucedió en París, para que te hagas una idea de lo rápido que evolucionó el instrumento:

  • En 1831 Pichenot abrió un taller y escribió el primer método de acordeón. En 1834 el mismísimo Luis “el rey de los franceses” le compró uno.
  • En 1831 (también) Isoard Mathieu reemplazó los acordes que producía cada botón del instrumento original, por dos sonidos independientes (por eso se llama diatónico): uno al abrir y otro al cerrar el fuelle. Como sonaban ya dos escalas diatónicas, más gente de los países vecinos se interesó por él. Se dice que el acordeón empezaba a convertirse en el ‘instrumento del pueblo’.
  • En 1831 (sí, todo el mismo año) A. Reisner montó otro taller y escribió un método para tocar dos octavas sin semitonos.
  • En 1834 Demian tuvo que abandonar los derechos sobre su invento, porque se había mejorado mucho.
  • A partir de entonces se abrió la veda. En 1834 Foulon construyó un modelo de dos octavas cromáticas, «el acordeón cromático». Por su parte, A. Reisner continuó mejorando sus construcciones y editando nuevos métodos. En 1841 se habían publicado más de una decena de métodos de acordeón, solo en París.

Y va y es mujer

Acabamos de llegar al año 1836, cuando se compuso la primera obra original para acordeón que se conoce (y se conserva): el ‘Thème varié très brillant’ de Louise Reisner. Sí, has deducido bien, era la hija de A. Reisner, y de hecho tocaba los acordeones que fabricaba él. Todo quedaba en casa. Es más, ella misma la compuso y, ni corta ni perezosa, la estrenó en el Hôtel de Ville de París.

«Compaginaba los conciertos con ser profesora a domicilio, impartiendo el método de su padre. Salía hasta en su portada. Así, ayudó a difundir las enseñanzas de su padre y alimentó su éxito. »

LumaSuite blog- Louise Reisner in the accordion method of her father A. Reisner.

El estilo de Louise era virtuosismo romántico, muy a la moda en el París de su época. Revistas musicales de renombre como ‘Le Menestrel’ y ‘La France Musicale’, daban cuenta de sus éxitos en salas de conciertos.

Compaginaba los conciertos con ser profesora a domicilio, impartiendo el método de su padre. Salía hasta en su portada (la puedes ver en blanco y negro). Así, ayudó a difundir las enseñanzas de su padre y alimentó su éxito. Tanto es así, que consiguió que se le considerase ‘el primer profesor de acordeón’.

¿Profesionales o amateurs?

Leyendo la poca bibliografía que se encuentra sobre ella (escandaloso que no tenga página en la Wikipedia), me despistaba mucho que la definiesen como ‘acordeonista amateur’ en algunos sitios, ‘virtuosa’ en otros y ‘la primera virtuosa del acordeón’ en otros…

Mi conclusión personal es que en esa época el instrumento estaba aún por definir, era un poco como el Neolítico del acordeón. Entonces, es justo que los que lo construían fuesen reinventándolo y mejorándolo, y a la par escribiendo cómo podría interpretarse.

Reisner padre tituló su obra ‘Méthode Reisner pour apprendre sans Maitre à jouer l’Accordéon’. Osea, para aprender sin maestro. Pretendía que de manera amateur y autónoma cualquiera pudiera aprender a tocarlo.

Todo cuadra.

El instrumento del pueblo.

A qué suena la obra

Oye la obra suena muy bien. El mejor vídeo que he encontrado para que puedas escucharlo es este. Además salen imágenes de la partitura y de la pinta que tenían los primeros acordeones diatónicos de la historia.