¿Crees que las mujeres músicas viven en una burbuja, y los músicos hombres viven en otra burbuja?

¿Es diferente ser una músico o una mujer compositora, o es lo mismo?

Cecilia: Por supuesto, es muy duro cuando experimentamos el mundo normalmente desde una sola perspectiva, excepto si cambias ese género, pero eso no es tan común. He observado, por ejemplo, que Suecia tiene más en cuenta las cuestiones de género y la igualdad.

Cuando me mudé a Suecia, que me sentía mucho más aceptada, y mis sugerencias se escuchaban más. Mi manera de vivir allí era muy diferente, comparada con Finlandia. Yo había estado en otros países también. Me hizo pensar que, igual mis opiniones no eran malas. Tal vez, mis opiniones no han sido escuchadas debido a mi género. Así que fue un alivio, porque sentí que no era nada personal. Se trata de la estructura, de la cultura. Un tipo de sexismo estructural.

Creo que hay un sesgo muy inconsciente: es más común escuchar la opinión de un hombre ,que la de una mujer. Si una mujer tiene una opinión fuerte, suele decir «creo que esta es mi opinión, y si nadie se ofende me gustaría hacer esto…» Es más bien una disculpa. Sí, porque si no se te considera como una mandona.

Siempre pensé que yo era una persona muy mandona. En Suecia me di cuenta de que tal vez no
era mandona, tal vez soy una mujer con opiniones.

¿Cuál fue el primer momento en el que te sentiste tratada diferente?

Manca: Lo veo cada día, en realidad. Tal vez por ser pequeña, me dicen: «Oh, eres una chica, ¿cómo puedes tocar el acordeón?». Una cosa simple y muy estúpida… Pequeñas cosas como estas. Y luego también cuando tienes una opinión fuerte, puedes sentir estas vibraciones que como «Vaya, eres una mandona».

Cecilia: Recuerdo que he tenido como 3 momentos reveladores: En 2014 me mudé a Suecia. Tenía como 26 años entonces. Ahí viví por primera vez que yo no era autoritaria. Como ya he contado antes.

La segunda vez fue en 2016, cuando empecé los estudios de género en la Universidad de Helsinki. Finalmente empecé a tener nombres para las cosas. Era como: «oh, esto es lo que está pasando, es un fenómeno común». En 2017 hubo dos grandes experiencias, como «el movimiento #MeToo». Una gran experiencia, que cambió mucho lo que siento.

También en el  2017, estaba en el festival Kokonainen en Finlandia, que se centra en las mujeres compositoras. Tocaron el cuarteto de piano de Helvi Leiviskä, una compositora finlandesa que componía en una especie de estilo romántico. Siempre había pensado que las mujeres no se habían hecho famosas porque no habían tenido la oportunidad de componer. No se habían podido desarrollar como compositoras. Por eso su música no se interpreta…

Entonces, cuando escuché esta pieza de Helvi… (es una pieza fantástica para mí: algo así como un Tchaikovsky finlandés). Música realmente maravillosa.
Estaba llorando porque era una música tan hermosa…

También estaba llorando porque me di cuenta de que me había creído la estructura de: «oh, es por la calidad que no tocamos obras de mujeres compositoras».

Maider: Hablando de hechos históricos, hice una investigación y descubrí que tradicionalmente las mujeres tocaban el piano. Así, podían quedarse en casa. Los hombres eran músicos de viento porque salían fuera, y tocaban con la banda.

¿Hay instrumentos musicales para hombres y otros para mujeres?

Manca: Cuando era pequeña, éramos 2 chicas en clase de acordeón y siempre fue así, excepto cuando llegué a Finlandia. No sé, tal vez, les dirían lo mismo que a mí cuando era pequeña: «pero el acordeón es muy pesado, no es para una chica«… este tipo de estereotipos, que son super tontos. Incluso mi madre, por ejemplo, decía «oh, pero ¿por qué elegiste el acordeón y no la flauta?» y yo respondía «me encanta».

Aún ahora, no me arrepiento de mi elección.

Las frases como «oh, este no es un instrumento de chicas, es pesado… 15 kilos» son estúpidas, necias… Así que tal vez todo comenzó a partir de ahí, en los que ahora son los maestros de altos niveles profesionales. Nuestro instrumento no es tan antiguo, en realidad.

Pero por ejemplo aquí, en la clase de acordeón en Finlandia, hay bastantes mujeres. ¡Y ojalá siga así! De niños hay incluso un poco más de niñas, pero en altos niveles son 3/4 las mujeres acordeonistas.

Veo, por ejemplo, que en los festivales o conjuntos (conjuntos profesionales) no hay ninguna mujer acordeonista. (Si te interesa el tema de mujeres acordeonistas históricas, lee sobre Louise Reisner).

Cecilia: Hay muchos estereotipos: «Los instrumentos agudos son para las mujeres, los graves son para los hombres«. Así, el violonchelo está más dominado por hombres. La flauta es para las mujeres; la guitarra, es algo más masculina, y los instrumentos grandes también son mucho más de hombres… Y todo lo que es más físico, se consideraba más para los hombres. Pero, también todo lo relacionado más con una posición de líder: dirigir y componer.

Cecilia: Por ejemplo, ha habido una investigación en Stanford sobre solicitar un trabajo en un laboratorio. Lo siento, no es música.

Enviaron la misma solicitud como mujer y como hombre. Cambiaron el nombre y la foto. Por lo general, todo el jurado, tanto mujeres como hombres, clasificó a los hombres como un 20 por ciento más eficientes, y 20 más capaces para hacer el trabajo, y sugirió un mejor salario para ellos.

Así que, fue como que cuando las mujeres sacan un ocho, los hombres sacan un diez. Es algo muy estructural en nuestra cabeza, vemos, por ejemplo, los programas de orquesta, en los que aproximadamente entre el 60 y el 80 por ciento de los solistas son hombres, y 96 % de los directores de orquesta son hombres, y 96 % de los compositores son hombres

Las compositoras de música registradas en todo el mundo son sólo el 20%.

Cecilia: Creo que eso ya es ir en una mejor dirección, pero creo que es extraño que tengamos el 20 por ciento de mujeres ya componiendo, pero todavía sólo toquemos el cuatro por ciento de compositoras. Entonces, ¿qué pasa? ¿Por qué no podemos interpretar al menos el 20 por ciento de las composiciones hechas por mujeres? Eso ya sería cinco veces más de lo que hay ahora. Un gran cambio.

¿Se da la hipersexualización en la música?

Tienes que ser bonita, y sonreír todo el tiempo, ser buena…

Maider: «Los 2 cellos» que también son guapísimos y famosísimos, ¡y son hombres! ¿Crees que es tendencia también en mujeres?

Cecilia: Eso va muy de país a país. Creo que en los países nórdicos tal vez no existe tanto…

Manca: Creo que la gente es definitivamente visual, y por supuesto, a veces sí se nos juzga por esto: cómo te ves, tal vez eres demasiado gorda… Creo que algunas pianistas llevan faldas muy cortas, pero yo no tengo nada en contra. Si eso es lo que son, entonces está bien.

Cecilia: Es verdad que hay una presión en las mujeres. Hay que tener un buen aspecto, tal vez no hipersexual, pero hay que ser bonita, tienes que llevar al menos un vestido bonito, el pelo y el maquillaje.

Manca: Por supuesto, seguro que el maquillaje y el peinado han sido importantes desde hace bastantes años, pero al final… Está bien si es lo que quieren ser. Pero es allí donde se forman los estándares de cómo deberían ser las mujeres. Las mujeres deberían tener maquillaje…

Escuché a una pianista solista, que cuando estaba embarazada, hace unos 7 años, su agente le dijo «no dejes que el director de orquesta vea que estás embarazada, es malo para tu carrera». Fue como decirle a una música de alto nivel profesional: «oh, así que elegiste la familia y no te tomas en serio esta profesión».

A ningún hombre con niños se le cuestiona así, que yo sepa. Las mujeres se esperan mucho más este tipo de comentarios, en los que nunca puedes ganar: si eliges familia, no inviertes realmente en tu carrera, y si eliges la carrera, eres una persona dura, que no quiere a la familia.

Antes de hacer la entrevista, quería tener una solución en mente…

Maider: Propongo, tal vez compartir ciertas cosas con la pareja, por ejemplo, no vacaciones de un mes, sino vacaciones de corta duración, o algo que permita volver a ponerse en marcha fácilmente…

Cecilia: Una sugerencia ha sido que también los padres tengan que quedarse en casa, para que el permiso parental pase a ser obligatorio para ambos padres. Eso haría de una especie de protección para que solo las mujeres no se queden en casa con los niños. Y además sería muy bueno para los niños tener un vínculo estrecho con ambos padres. O cuotas del 50%, cuando haya igual disponibilidad de hombres que de mujeres.

Manca: Veo también en cualquier otra profesión actual, en la música, por supuesto, es aún más obvio, como orquestas, los empleados pensar «eh mujeres, vienen más problemas». Sólo porque en algún momento, cuando vayas hacia los 30-40, igual tengas el deseo de tener un niño, y no hay nada que puedas hacer.

La música puede ser una manera interesante de cambiar la sociedad.

Y también algo que puede hacerse disfrutando.

Las artes expresan sentimientos, reflexiones de la sociedad… y así nacen las composiciones.

Creo que para ser conscientes de lo que está pasando, podemos abrir el camino a través de las artes, que son esencialmente humanas. Es importante mostrar la igualdad, no sólo entre hombres y mujeres, sino también entre diferentes grupos y maneras de vivir.

Algo que quede para las generaciones futuras.