Raffaela Acella

Nació en Adelaide, Australia de padres italianos y lleva ya 30 años asentada en Euskadi. Entró en la Orquesta Sinfónica de Euskadi cómo Ayuda de Concertino y más tarde fue nombrada Concertino de la misma hasta 1995. Desde 1996 es Profesora de violín en el Conservatorio y Escuela Municipal de Música de Irun y también es Directora de la Orquesta Sinfónica del mismo Conservatorio.

Con un recorrido musical muy rico a sus espaldas, a lo largo de los años y paralelamente a su carrera principal, ha enriquecido sus conocimientos pedagógicos participando en una gran variedad de cursos y formaciones afines al mundo del aprendizaje holístico y conocimiento humano (fotografías: F. de la Hera).

Irun conservatorio

Tienes grabaciones de conciertos de violín a los 11 años… ¿Cómo fue tu infancia?

Empecé a estudiar el violín con 8 años y medio. Ninguno de mis padres era músico pero ambos tenían mucho amor por la música, muy especialmente mi padre. Mi primer violín me lo compró mi madre. Pienso que habrá sido una corazonada suya después de ver en la tele a una niña tocando el violín en un concurso nacional para talentos australianos. Recuerdo que mi padre quería que aprendiese el piano, ¡pero ganó mi madre! Nadie me preguntó mi opinión acerca de la elección del violín y yo no me opuse. Mi padres eran muy estrictos y yo simplemente obedecía…

Al principio tenía profesores bastante discretos hasta que por medio de unos músicos conocidos en Adelaide, pusieron a mi padres en contacto con la que luego se convertiría en mi profesora principal… ¡durante 13 años! A partir de este momento, todo empezó a ser muy serio. Mi profesora me dedicaba mucho tiempo porque según ella, intuía algo en mi potencial. Yo me daba cuenta de que mejoraba muy rápidamente bajo su tutela y esto me motivaba mucho.

Empecé enseguida a estudiar muchas horas porque ya con 10-11 años empecé a dar mis primeros conciertos. A partir de allí, todo fue in crescendo… conciertos, actuaciones con orquesta sinfónica, concursos. Esto era una constante y tenía que además compaginar mis estudios del cole con mi vida concertística que era muy intensa. Como puedes imaginar no quedaba mucho tiempo para la diversión.

Era en realidad muy sacrificado y disciplinado. Sin embargo hoy puedo darme cuenta de que gracias a la manera tan enfocada de llevar todo a cabo, he adquirido muchísimas herramientas para poder incorporar a mi propria manera de enseñar a mis alumnos y de vivir la vida en general.

Después de toda tu experiencia docente, ¿de qué manera crees que influyen padres en la evolución musical de sus hijos?

No queda duda de que la influencia de los padres es absolutamente clave en la educación y evolución musical de los niños. Muchas veces entre profesores hablamos de la tríada padres-niños-profesor. Para que funcionen las cosas de la manera más positiva hace falta que todo fluya en esta triada. Por ejemplo, si los padres no confían en el profesor, pues ya puede dar lugar a que algo empiece a tambalearse.

Los niños siempre, siempre serán fieles a sus padres pase lo que pase. Lo hacen por amor y es imposible que sea de otra manera. Puede ocurrir que el profesor tenga las mejores propuestas e intenciones para su alumno, pero si los padres no quieren o no están convencidos, pues no hay nada que hacer… ¡literalmente! A lo largo del tiempo he aprendido que lo máximo que podemos hacer como docentes es aconsejar, porque lo que es cierto es que después, cada familia según sus vivencias, va a gestionar las situaciones tal y como a ellos les parezca. He visto y he vivido a lo largo del tiempo muchas variantes sobre este tema cómo para poder decir que es así.

¿Tus hijos tocan algún instrumento?

Por lo que dije antes sobre lo sacrificado y duro que puede resultar el estudio del instrumento, pues mi marido (chelista en la Orquesta de Euskadi) y yo teníamos muy claro que íbamos a introducir la música de manera lúdica en la vida de nuestros hijos. Ambos han aprendido solfeo y varios instrumentos.

Mi hijo toca la batería y el saxofón y mi hija toca el piano y la guitarra. Disfrutan y tienen la música integrada en sus vidas de una manera natural y sin presiones.

Has trabajado con incontables orquestas y grupos de jóvenes, no tan jóvenes y agrupaciones solidarias… ¿Puedes decirnos cuál es el más especial para ti?

La verdad es que todas las agrupaciones son y han sido especiales para mí simplemente porque los integrantes de cada orquesta son diferentes y entonces el colectivo actúa con una energía diferente. Eso en sí es muy atractivo e inspirador porque requiere más creatividad a la hora de comunicarse para obtener los resultados deseados.

Raffaela Acella

«Los niños siempre, siempre serán fieles a sus padres pase lo que pase. Lo hacen por amor y es imposible que sea de otra manera. Puede ocurrir que el profesor tenga las mejores propuestas e intenciones para su alumno, pero si los padres no quieren o no están convencidos, pues no hay nada que hacer… ¡literalmente!»

Si tuviera que señalar alguna agrupación, sin duda diría que el trabajo que he hecho y sigo haciendo como Directora de la Orquesta Sinfónica del Conservatorio de Irun durante los últimos 25 años es y ha sido fundamental en mi propria evolución también. Considero una suerte poder disfrutar de esta oportunidad de poner en práctica tantos conocimientos musicales y quizás más importante, los humanos. La comunicación buena y positiva para poder lograr los resultados es lo más importante para mí cuando estoy en frente de un colectivo joven.

Otro proyecto que es muy, muy querido y especial para mí es el trabajo que empecé a hacer con la Euskadiko Ikasleen Orkestra…Orkestra Txiki (EIO) en 2016. Es una orquesta compuesta por niñ@s de entre 9 y 12 años. Resulta muy emocionante ser testigo de cómo un conjunto de 120 pequeños músicos se esfuerzan al máximo y logran resultados que al final nadie se espera.
Ellos tienen un potencial ilimitado y mi trabajo consiste en “moldear“ este potencial para que se evidencie. ¿Qué más se puede pedir?

¿Qué conciertos estás preparando ahora?

Justamente estoy preparando los programas que hará la Orquesta del Conservatorio de Irun este siguiente curso y también como seré de nuevo la Directora y responsable musical de la EIO Txiki, pues estoy ahora preparando el programa que los niñ@s interpretarán en los conciertos de 2018.

¿Qué te espera estas vacaciones?

Sobre todo muchísimo descanso y desconexión… ¡la necesito! Por otro lado, estar con mis hijos y en familia un poco más de lo habitual porque ambos estudian fuera de España y entonces las veces que nos podemos ver son contadas durante el curso.

¿Cómo has conocido LumaSuite y qué piensas del proyecto?

Conocí el proyecto directamente de la mano de su principal fuente de inspiración y creación… Maider Camarero. Desde las primeras conversaciones con la creadora me di cuenta de que la construcción de los nuevos estuches iba a ser revolucionaria.

Ha habido un estudio muy a fondo de todos los aspectos y detalles necesarios para poder producir un estuche de una calidad altísima a todos los niveles. El cuidado y esfuerzo en todas las etapas de construcción ha dado lugar a un producto más que recomendable para todas aquellas personas buscando un estuche de alta calidad.

¿Cómo se presenta el curso que viene?

El curso que viene será tan ajetreado como todos los anteriores. Toda esta actividad me motiva mucho y no tendré tiempo de quedarme con los brazos cruzados… (Risas)